
Otra cosa que me gusta es lo bien que Grammarly se integra con las diferentes plataformas que uso a diario. Ya sea trabajo basado en el navegador o escribiendo en la aplicación de Windows, se siente consistente y fácil de acceder en todas partes.
En términos de rendimiento, generalmente es rápido y funciona en tiempo real sin ralentizar las cosas. Rara vez noto algún retraso, incluso cuando trabajo en contenido más extenso.
La versión gratuita en sí misma es bastante útil para necesidades básicas de escritura, aunque algunas funciones avanzadas son parte del plan premium. Para los usuarios regulares, aún ofrece un buen valor.
No necesité mucha orientación inicial ya que es muy sencillo de usar, pero las sugerencias y la guía facilitan entender y mejorar con el tiempo. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
Una cosa que no me gusta de Grammarly es que a veces las sugerencias pueden parecer un poco agresivas, especialmente cuando se trata del tono o de reescribir oraciones. Hay ocasiones en las que la oración original ya está bien, pero aún así sugiere cambios que realmente no coinciden con lo que quiero decir.
También he notado que la aplicación de escritorio puede ralentizarse un poco ocasionalmente al trabajar en documentos más largos. No es un problema importante, pero puede ser ligeramente distractor.
Otra limitación es que algunas de las funciones más útiles solo están disponibles en la versión premium, lo cual podría no ser ideal para todos. La versión gratuita funciona bien para necesidades básicas, pero sí se sienten las restricciones después de un punto.
En general, estos son problemas menores y no restan mucho a la utilidad general de la herramienta. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.





