
Casi en cada cita con un cliente, escuchamos esta pregunta: «Sí, pero las opiniones, ¿no se pueden gestionar? ¿No se pueden eliminar si no son buenas?» o también «no, las opiniones no las quiero».
Precisamente ese es un poco el propósito de los comentarios dejados por los clientes, el hecho de dar su opinión (que sigue siendo personal y bastante subjetiva según los casos) para que las personas que desean recurrir a sus servicios puedan saber lo que sus antiguos clientes piensan de usted. Ahora vamos a intentar ver qué se puede y qué no se puede hacer, y qué se debe y qué no se debe hacer. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
Estos comentarios constituyen más que una forma moderna de consumismo: ya que no se inscriben en una lógica de oposición y confrontación, sino en una lógica de colaboración entre consumidores y empresas y en la creación de valores compartidos. Por eso todo indica que esta forma de comunicación exógena se desarrolla y se perpetúa a medio plazo, este modelo funcionando perfectamente sobre una autorregulación. Quizás un punto a mejorar... Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
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