
Slax es una distribución de Linux ligera y flexible, así que lo que más me gusta de ella es su velocidad y portabilidad. Es un sistema mínimo que puede ejecutarse desde una memoria USB, lo que lo hace muy práctico para la computación en movimiento. Además, es fácil de personalizar, permitiendo a los usuarios añadir solo los paquetes que necesitan. Es perfecto para personas que quieren un entorno simple y rápido sin todo el exceso. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
No hay nada que no guste, todo es perfecto. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.


