
Lo que más me gusta de Sublime Text es su increíble velocidad y simplicidad: se abre al instante, permanece receptivo incluso con archivos grandes, y nunca se siente pesado o distractor. Funciones como los cursores múltiples y la paleta de comandos hacen que la edición sea rápida y eficiente, permitiéndome concentrarme en el código en lugar del editor. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
Lo que no me gusta de Sublime Text es que muchas funciones avanzadas requieren complementos de terceros, lo que puede parecer fragmentado en comparación con un IDE completo. También carece de herramientas integradas como depuración e integración con Git, y el costo de la licencia puede ser una desventaja cuando hay alternativas gratuitas sólidas disponibles. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.







