
Lo que más me gusta de Vercel es lo simple que hace todo el flujo de trabajo de implementación. Empujas el código, obtienes una implementación en vivo rápidamente y puedes validar los cambios en entornos de vista previa sin mucha configuración adicional. Se siente especialmente pulido para proyectos con mucho frontend y para equipos que quieren moverse rápido.
También aprecio que el rendimiento y la visibilidad estén integrados en la plataforma. Tener analíticas, información de velocidad, registros y detalles de implementación todo en un solo lugar hace que sea mucho más fácil detectar problemas temprano y seguir mejorando el producto sin tener que manejar un montón de herramientas separadas. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
Lo que no me gusta es que a medida que un proyecto crece, los precios y el uso pueden empezar a sentirse un poco menos predecibles. Además, si necesitas un control muy personalizado sobre tu infraestructura, Vercel puede parecer más dogmático que una configuración completamente autogestionada. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.




