
Está construido con un propósito. No intenta ser todo para todos. Si un cargo de un cliente no se procesa, se les envían mensajes. Si su tarjeta va a expirar, se les envían mensajes. Si pagan por algo, se les envía un recibo. Si se aproxima un cargo, se les envía un mensaje. En resumen, se trata de resultados. Solíamos pasar muchas horas cada mes persiguiendo a clientes con cargos fallidos, y nunca éramos preventivos con las tarjetas que expiraban. Ahora pasamos muy poco tiempo persiguiendo a los clientes por facturación. Y sus facturas se pagan. Punto. También nos gusta la integración con Zapier y la capacidad de copiarnos en los mensajes. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
La experiencia de usuario es un poco confusa. Tienes que ir a un lugar para habilitar funciones, y luego a otro lugar para configurarlas, y quizás incluso a otro lugar para personalizar los mensajes. Además, no hay una página consolidada para gestionar rápidamente TODAS las facturas pendientes. Por último, la URL que proporcionas a los clientes para actualizar sus tarjetas no es muy estética (¿o segura?) y muestra tanto tu ID impresionante como el ID de stripe del cliente dentro del URI. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.


