Lo que realmente impresiona es la resistencia de las piezas que produce. Las impresoras Markforged son las únicas capaces de integrar continuamente fibra de carbono o Kevlar (CFF), lo que resulta en piezas tan fuertes como el aluminio. La interfaz (el software Eiger) es increíblemente fácil de usar; subes el archivo y la máquina hace el resto. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
La desventaja es que la máquina es cara de comprar, y los materiales patentados (bobinas de filamento) también son bastante costosos de usar. La velocidad de impresión suele ser más lenta que otras tecnologías FDM convencionales debido al proceso de refuerzo. Requiere una inversión inicial bastante significativa. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.





