Lo que me gusta de Drata es cómo transforma el cumplimiento de un esfuerzo manual y puntual en un proceso continuo y automatizado. Sus integraciones con herramientas como proveedores de nube y sistemas de identidad hacen que la recopilación de evidencia sea en gran medida automática. El panel de control es claro y accesible, proporcionando a las partes interesadas tanto técnicas como no técnicas una visión rápida del estado de cumplimiento. En general, Drata facilita mucho estar preparado para auditorías sin la carga operativa habitual, y se adapta bien a medida que las organizaciones crecen. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
Lo que no me gusta de Drata es que la configuración inicial puede llevar mucho tiempo y a veces resulta confusa, especialmente al mapear controles a través de múltiples marcos. La plataforma también puede generar un alto volumen de alertas o tareas, lo que puede crear ruido si no se ajusta cuidadosamente. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.







